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La
Argentina luego de años de esfuerzo se encuentra frente
a profundos problemas que hacen indispensable recrear una
alternativa democrática, creíble que permita
superar la crisis actual que diseña un escenario de
desesperanza, una realidad que hace impostergable una recomposición
política dirigida a concertar esfuerzos de partidos
y ciudadanos firmemente dispuestos a realizar una sincera
autocrítica, a fin de generar una respuesta que satisfaga
los requerimientos de un país moderno y justo.
Es
nuestra intención realizar el gran esfuerzo de unir
a todos aquellos que quieran hacer del nuestro país
moderno, justo y prospero con un gobierno eficiente que respete
a la personalidad humana y en que el ciudadano deje de ser
un espectador para ser protagonista, en el que la inteligencia
ocupe el lugar que le corresponde y la justicia y la educación
sean una realidad. Un país en el que el contribuyente
no sea esquilmado sino respetado a través de una honesta
y racional utilización de los recursos públicos.
La
gran empresa transformadora a la que convocamos necesita el
concurso de todos. Es necesario demostrar al mundo y a nosotros
mismos que frente a la corrupción, la impunidad y el
desprecio hacia las instituciones republicanas hay otra Argentina
constituida por gente honesta: trabajadores que quieren trabajar
obteniendo una remuneración justa que les asegure una
vida digna; empresarios que quieren producir dentro de la
ley; productores agrícolas y ganaderos que quieren
incrementar la creación de riquezas y cumplir el rol
que les compete; jóvenes que quieren estudiar, aprender
a investigar; y que hay profesionales y docentes que quieren
trabajar y enseñar dentro de la libertad. Mientras
el Estado da la espalda a la cultura, la educación
y la investigación en un intento de masificación
intelectual que nos está postergando en nuestras aspiraciones
para construir un país moderno y de vanguardia; y de
hombres y mujeres que quieren convivir en paz, formar su familia,
educar a sus hijos y alcanzar con su propio esfuerzo, el bienestar
y la prosperidad que les permita su plena realización.
Esa Argentina es la que busca la alternativa distinta. Esa
Argentina es la que queremos construir sobre la base de los
siguientes principios:
1.
El auténtico fundamento de la sociedad es el respeto
a la persona humana y a la familia. La existencia plena del
hombre, como fin último de toda organización
política y social, determina la necesidad de garantizar
su desarrollo integral, sin distinción de sexo, edad,
credo o condición social.
2.
La libertad es el derecho inalienable de todo ser humano y
el valor de su existencia como tal. La libertad debe construirse
sobre la base de la vigencia plena de una sólida integridad
moral, de la confianza y del respeto de los demás.
La libertad es la capacidad que tiene cada ser humano de vivir
y actuar sin imposiciones arbitrarias.
3.
El Estado es solamente instrumento de la comunidad. No debe
arrogarse ningún poder que entre en conflicto con los
derechos fundamentales de las personas y con los requisitos
esenciales de una vida creadora y responsable.
Esos
requisitos son:
·
Libertad de la persona.
· Libertad de conciencia y de creencias.
· Libertad de palabra y de prensa,
· Libertad de asociación,
· Libre elección de profesión,
· Igualdad de oportunidad para una educación
plena y pluriforme, según las capacidades individuales
con independencia del origen o de las riquezas.
· Derecho a la propiedad privada y a la iniciativa
individual.
· Libertad de elección de los consumidores y
oportunidad para la explotación de las riquezas del
suelo y de la industria.
· Seguridad frente a los riesgos de enfermedad, desempleo,
incapacidad profesional y edad.
· Igualdad de derechos y oportunidades del hombre y
la mujer.
4.
Estos derechos y estos requisitos solo están garantizados
en una auténtica democracia. La democracia auténtica
es inseparable de la libertad política y se fundamenta
en el consenso consiente, libre y secreto, respetando al mismo
tiempo las libertades y las opiniones de las minorías.
5.
La supresión de la libertad económica lleva
a la desaparición de la libertad política. Esa
libertad económica es amenazada ya sea por la propiedad
o el control del Estado, o por los monopolios, cárteles
y trusts privados. Sólo es aceptable la propiedad del
Estado respecto de aquellas empresas que caen fuera del ámbito
de los objetivos de la iniciativa privada o en las que no
existe el juego de la competencia.
6.
El bienestar general debe prevalecer y quedar garantizado
frente a los abusos de poder de los grupos de interés.
7.
Es esencial una mejora constante de las condiciones laborales,
de la vivienda y del medio ambiente de los trabajadores.
8.
El ritmo cada vez mas acelerado del cambio científico
y técnico, la cibernética y la automatización,
la energía nuclear, los medios de comunicación
masiva, el giro drástico de las expectativas de bienestar
y de servicios públicos, el desarrollo a nivel mundial
de un ordenamiento industrial que ha desplazado a la antigua
sociedad básicamente rural y estática, constituyen
una evolución que abren nuevas y vastas perspectivas
al progreso humano, pero que también han despertado
fuerzas que tienden a la concentración del poder, a
la opresión y a la destrucción en gran escala.
El desafío de la época es dominar estas nuevas
fuerzas y ponerlas al servicio de la humanidad con medios
que no son materiales sino que se hallan en una evolución
hacia sociedades libres, formadas por ciudadanos ilustrados
y responsables, que acierten a protegerse, mediante un esfuerzo
común, contra el miedo, la necesidad y la opresión,
sea interna o externa.
9.
La tendencia a una insana centralización ha impulsado
la degradación de las instituciones parlamentarias,
la excesiva dependencia del individuo respecto del Estado,
el surgimiento de nuevas formas de absolutismo y de centros
de poder irresponsable, en virtud del crecimiento incontrolado
de las burocracias, la peligrosa tendencia a la formación
de monopolios privados y las agrupaciones, de carácter
restrictivo, de trabajadores y empresarios o de ambos entre
sí.
Estas
tendencias sólo pueden ser combatidas mediante una
conciencia clara y decidida de la imperiosa necesidad de la
libertad bajo todos sus aspectos. En especial, es necesario:
a)
la distribución amplia del poder en el campo económico,
social y político, en particular mediante la lucha
contra los monopolios.
b)
El mantenimiento de la pluralidad más amplia posible
de las formas de expresión y de las iniciativas en
todo lo relativo a la educación, la cultura y los medios
de comunicación.
c)
El libre acceso y la libre difusión de todas las informaciones
necesarias para que l ciudadano pueda formarse juicios objetivos
en todos los temas de interés general.
d)
La protección de los derechos de las minorías
y la salvaguarda de todas sus libertades fundamentales.
e)
La eliminación de las discriminaciones raciales y de
cualquier otro tipo de opresión.
f)
La protección de los individuos y de los grupos frene
a todas las formas de injerencia abusiva en la esfera privada,
tales como el control y vigilancia mediante aparatos de diversa
índole.
10.
La participación del pueblo en la dirección
del proceso político, económico, social y cultural
es el único medio de alcanzar la plena efectividad
de la democracia y de lograr la liberación del individuo,
tanto del materialismo inhumano como de la opresión
totalitaria.
11.
No hay soluciones definitivas para los problemas humanos.
La urgencia con que algunos querrían resolver esos
problemas de una vez para siempre, es la raíz del totalitarismo.
Es inadmisible el poder absoluto; el poder legítimo
se basa en el consenso, pero éste puede verse destruido
en virtud de una desmedida concentración del poder
del gobierno o por peligrosas alquimias elaboradas para perpetuar
al actual presidente en el poder modificando las instituciones
o desvirtuando lo prescrito por la Constitución Nacional.
Para que el consenso sea una realidad, el poder debe estar
repartido y descentralizado entre una variedad de instituciones
republicanas y democráticamente responsables y que
no pueden ser modificada por el capricho de un hombre o grupo
bajo ningún pretexto.
12.
La democracia liberal y las instituciones republicanas no
son un sistema perfecto, pero, de todas las existentes, son
las que mejor promueven la causa de la libertad, de la dignidad
humana y de la justicia.
13.
La sociedad que crea en estos principios debe proveer a la
regulación y el control estricto de la ingeniería
genética y de la manipulación psicológica,
en defensa de la personalidad y la salud de los individuos.
14.
Debe velarse por el cuidadoso equilibrio entre intervención
y no injerencia del Estado, para armonizar los intereses individuales
con los colectivos. En este aspecto debe considerarse que
la libertad del individuo es un valor de primer orden y que
el Estado debe intervenir solamente para garantizar la libertad
de todos los individuos.
15.
La libertad y el pluralismo de los medios de comunicación
son elementos básicos de una sociedad humanista. No
puede haber libertad política cuando estos medios se
hallan sujetos a monopolio o semi - monopolio.
16.
El principio básico en materia económica es
que no puede haber libertad política allí donde
el Estado se alza con el control exclusivo de la economía
y no hay espacio para la iniciativa privada. Pero de igual
modo, tampoco puede haber una auténtica y permanente
libertad económica y los servicios públicos
se encuentran en manos privadas el Estado no debe permanecer
indiferente al contrario, debe instrumentar precisos mecanismos
de control para preservar y defender a los usuarios y consumidores.
BASES PROGRAMATICAS DEL PARTIDO DEMÓCRATA
PROGRESISTA:
1) Afirmar la democracia y recuperar el espíritu republicano,
presupuestos fundamentales de nuestra existencia como Nación
y principios básicos de nuestro estilo de vida.
2)
Terminar con la corrupción donde quiera que se la advierta,
simplemente aplicando las leyes vigentes y en algunos casos
reformulandolas para hacerlas más efectivas.
3)
Fortalecer el Poder Judicial dándole los medios adecuados
para su eficiente y digno desenvolvimiento, jerarquizándolo
y asegurando su independencia. Un país sin justicia
es campo propicio para la anarquía, la inseguridad
y la impunidad.
4)
Reubicar la función del Estado. Luego de las transformaciones
indispensables que se han operado en el País el Estado
debe asumir su rol en las funciones que son indelegables y
que por distintos motivos no lo asume hoy con la firmeza necesaria
especialmente en aquellas áreas en las que debe garantizar
la seguridad pública, la educación, la salud,
el control efectivo de los servicios públicos privatizados
defendiendo los intereses de los usuarios y consumidores,
etc.
5)
Dar prioridad a la educación. El desarrollo cultural,
científico y tecnológico constituyen hoy el
factor decisivo para lograr la prosperidad y asegurar un proceso
de transformación independiente. El Estado tiene un
papel preponderante en la orientación, modernización
y calidad de los contenidos de la educación, pero al
mismo tiempo debe asegurar un financiamiento que dé
una vida digna a los trabajadores del sector.
6)
Deben existir centros de formación de la mejor calidad
para la educación intelectual y física, humanística
y técnica de todos los ciudadanos, sea cual fuere su
origen y capacidad financiera. Se sostendrá el pluralismo
y la libre elección de los sistemas de enseñanza,
siempre bajo el supuesto que garanticen los adecuados niveles
educativos y la capacidad de formar ciudadanos libres y responsables.
7)
La educación debe transmitir a los hombres la conciencia
de la mutua dependencia de los Estados, en orden a la solución
de problemas complejos que desbordan las fronteras nacionales.
Debe llevarse a los padres a la convicción de que una
buena educación, tanto en el hogar como en la escuela,
es la base de la condición de todo buen ciudadano.
8)
Todo ello comporta la obligación principalísima
del Estado de ofrecer ampliamente - en todos los niveles y
modalidades- una educación de la mayor calidad, gratuita,
asistencial y no dogmática, sin perjuicio del aporte
fundamental del sector privado - bajo supervisión oficial
- y del derecho de los padres a elegir para sus hijos el tipo
de educación que prefieran. En ese marco deben afianzarse
los principios de la educación permanente que concibe
la formación del individuo como un proceso continuo
en tiempo y espacio que abarca la totalidad de su existencia.
9)
Revitalizar la economía. Este objetivo no admite más
postergaciones. Partiendo del cambio que ya se ha operado
a partir de la estabilidad económica, la desregulación
y la apertura de la economía, hay que focalizar los
cambios en las estructuras de producción y comercialización
- que ya se advierten en algunos sectores y recuperar los
niveles de ahorro y de inversiones genuinas que permitan acentuar
el período de expansión de la economía
y un creciente aumento de la producción de bienes.
Este es el único progreso autentico. Asimismo crear
mecanismos que preserven a nuestra economía de los
vaivenes y crisis internacionales, como con buen criterio
se lo penso para el sector financiero.
10)
Los gobiernos deben planificar sus propias actividades. Pero
no pueden utilizar esta facultad para restringir la autonomía
del sector privado de la economía ni para perturbar
el mecanismo de los precios, que exige, a su vez, el mantenimiento
de la libre competencia. Estos elementos son esenciales para
asegurar en crecimiento económico.
11)
Una parte considerable del aumento de la riqueza debe destinarse
a la promoción de la igualdad de oportunidades. Para
los individuos esto significa seguridad frente a los riesgos
de enfermedad, desempleo, invalidez y ancianidad, así
como poder disfrutar de una vivienda digna.
12)
Se incluye en la nación de bienestar la necesidad de
combatir el sentimiento de insatisfacción y de alineación
de los trabajadores, mediante el recurso de reconocerles el
derecho a participar en forma responsable en la marcha, estabilidad
y evolución de la empresa en que trabajan y de ofrecerles
la posibilidad de adquirir intereses financieros en la misma.
13)
Existe una estrecha conexión entre la economía
de mercado y la democracia liberal. Ella implica la lucha
permanente contra los monopolios, cárteles, trusts
y prácticas restrictivas, es decir contra las "posiciones
dominantes", ya sean evidentes o encubiertas, privadas
o públicas.
14)
Poner orden en las finanzas del Estado. Hay que terminar con
los crecientes déficits fiscales. A) bajar el gasto
público, ordenando los egresos, estableciendo prioridades
reales; B) ordenar el sistema impositivo y simplificándolos
sobre la base de la equidad, la progresividad y la eficiencia,
para que cumpla la finalidad de ser instrumento de la distribución
de la riqueza, de aliento a la inversión y de defensa
del trabajo; C) dar al ciudadano el papel protagonico en el
contralor de los fondos públicos a través de
su participación activa.
15)
Desocupación y pobreza. Ir en la búsqueda de
un acuerdo con todas las fuerzas políticas para que
estos dos temas se traten fuera de cualquier discusión
electoral como las prioridades salientes de la Argentina de
fin de siglo. No se podrá crear una sociedad justa
y sin excluidos si no se toma conciencia que un país
puede crecer y producir más y más pero, al mismo
tiempo generar las mayores desigualdades y marginación.
Este tema es para nosotros fundamental en la búsqueda
de una sociedad justa que asegure la igualdad de oportunidades
para todos sus componentes. La estabilidad de un sistema democrático
y el correcto funcionamiento de la economía de mercado,
están en peligro cuando amplias capas de la población
viven la miseria, o cuando son muchas las personas sin ocupación
y sin perspectivas razonables. La eficiencia de la economía
de mercado será juzgada por su capacidad de garantizar
una distribución de la riqueza material y del poder
económico más justa que la de cualquier otro
sistema.
16)
Los individuos, en cuanto ciudadanos libres, son los primeros
y máximos responsables de sus propias vidas y de su
desarrollo a lo largo de su existencia. Pero cuando, por causas
que escapan a su control, tales como enfermedad, invalidez,
desempleo o ancianidad, no pueden cubrir sus necesidades vitales,
es la sociedad a través del Estado la que debe asumir
la responsabilidad de la seguridad social y del bienestar
material de estos ciudadanos.
17)
La economía de mercado atenta contra sus propios fundamentos
cuando impulsa o tolera un crecimiento económico sin
prestar atención a sus consecuencias ecológicas.
El bienestar de una sociedad es algo más que el mero
crecimiento de su economía. Se trata de un concepto
estrechamente relacionado con la calidad de vida, en el más
amplio sentido de la palabra. El desarrollo sustentable es
el concepto que complementa las estructuras de la economía
de mercado con la protección del medio ambiente. Donde
se destruye la naturaleza y los recursos naturales, no existen
ya bases para la economía. El control y los regímenes
fiscales deben considerar estos aspectos.
18)
Actualizar el concepto de Federalismo. Expandiendo las economías
regionales para rectificar el actual esquema centralista y
absorbente que ha deformado el mapa económico del país.
Establecer una equitativa coparticipación impositiva
que tenga en cuenta en forma muy especial a las zonas productoras
y las de menor desarrollo relativo.
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