| 1. |
Afirmar la democracia
y recuperar el espíritu republicano, presupuestos fundamentales
de nuestra existencia como Nación y principios básicos
de nuestro estilo de vida.
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| 2. |
Terminar con la corrupción
donde quiera que se la advierta, simplemente aplicando
las leyes vigentes y en algunos casos reformulandolas
para hacerlas más efectivas.
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| 3. |
Fortalecer el Poder Judicial
dándole los medios adecuados para su eficiente y digno
desenvolvimiento, jerarquizándolo y asegurando su independencia.
Un país sin justicia es campo propicio para la anarquía,
la inseguridad y la impunidad.
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| 4. |
Reubicar la función del Estado.
Luego de las transformaciones indispensables que
se han operado en el País el Estado debe asumir su rol
en las funciones que son indelegables y que por distintos
motivos no lo asume hoy con la firmeza necesaria especialmente
en aquellas áreas en las que debe garantizar la seguridad
pública, la educación, la salud pública, el control
efectivo de los servicios públicos privatizados defendiendo
los intereses de los usuarios y consumidores, etc.
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| 5. |
Dar prioridad a la educación.
El desarrollo cultural, científico y tecnológico constituyen
hoy el factor decisivo para lograr la prosperidad y asegurar
un proceso de transformación independiente. El Estado
tiene un papel preponderante en la orientación, modernización
y calidad de los contenidos de la educación, pero al mismo
tiempo debe asegurar un financiamiento que dé una
vida digna a los trabajadores del sector.
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| 6. |
Deben existir centros de formación
de la mejor calidad para la educación intelectual y física,
humanística y técnica de todos los ciudadanos, sea cual
fuere su origen y capacidad financiera. Se sostendrá el
pluralismo y la libre elección de los sistemas de enseñanza,
siempre bajo el supuesto que garanticen los adecuados
niveles educativos y la capacidad de formar ciudadanos
libres y responsables.
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| 7. |
La educación debe transmitir
a los hombres la conciencia de la mutua dependencia de
los Estados, en orden a la solución de problemas complejos
que desbordan las fronteras nacionales.
Debe llevarse a los padres a la convicción de que
una buena educación, tanto en el hogar como en la escuela,
es la base de la condición de todo buen ciudadano.
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| 8. |
Todo ello comporta la obligación
principalísima del Estado de ofrecer ampliamente - en
todos los niveles y modalidades- una educación de la mayor
calidad, gratuita, asistencial y no dogmática, sin perjuicio
del aporte fundamental del sector privado - bajo supervisión
oficial - y del derecho de los padres a elegir para sus
hijos el tipo de educación que prefieran. En ese marco
deben afianzarse los principios de la educación permanente
que concibe la formación del individuo como un proceso
continuo en tiempo y espacio que abarca la totalidad de
su existencia.
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| 9. |
Revitalizar la economía.
Este objetivo no admite más postergaciones. Partiendo
del cambio que ya se ha operado a partir de la estabilidad
económica, la desregulación y la apertura de la economía,
hay que focalizar los cambios en las estructuras de producción
y comercialización -que ya se advierten en algunos sectores
y recuperar los niveles de ahorro y de inversiones genuinas
que permitan acentuar el período de expansión de la economía
y un creciente aumento de la producción de bienes. Este
es el único progreso autentico. Asimismo crear mecanismos
que preserven a nuestra economía de los vaivenes y crisis
internacionales, como con buen criterio se lo penso para
el sector financiero.
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| 10. |
Los
gobiernos deben planificar sus propias actividades. Pero
no pueden utilizar esta facultad para restringir la autonomía
del sector privado de la economía ni para perturbar el
mecanismo de los precios, que exige, a su vez, el mantenimiento
de la libre competencia. Estos elementos son esenciales
para asegurar en crecimiento económico.
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| 11. |
Una parte considerable
del aumento de la riqueza debe destinarse a la promoción
de la igualdad de oportunidades. Para los individuos esto
significa seguridad frente a los riesgos de enfermedad,
desempleo, invalidez y ancianidad, así como poder disfrutar
de una vivienda digna.
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| 12. |
Existe
una estrecha conexión entre la economía de mercado y la
democracia liberal. Ella implica la lucha permanente
contra los monopolios, cárteles, trusts y prácticas restrictivas,
es decir contra las "posiciones dominantes",
ya sean evidentes o encubiertas, privadas o públicas.
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| 13. |
Poner
orden en las finanzas del Estado. Hay que terminar con
los crecientes déficits fiscales. A) bajar el gasto público,
ordenando los egresos, estableciendo prioridades reales;
B) ordenar el sistema impositivo y simplificándolos sobre
la base de la equidad, la progresividad y la eficiencia,
para que cumpla la finalidad de ser instrumento de la
distribución de la riqueza, de aliento a la inversión
y de defensa del trabajo; C) dar al ciudadano el papel
protagonico en el contralor de los fondos públicos a través
de su participación activa.
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| 14. |
Desocupación y pobreza.
Ir en la búsqueda de un acuerdo con todas las fuerzas
políticas para que estos dos temas se traten fuera de
cualquier discusión electoral como las prioridades salientes
de la Argentina de fin de siglo. No se podrá crear una
sociedad justa y sin excluidos si no se toma conciencia
que un país puede crecer y producir más y más pero, al
mismo tiempo generar las mayores desigualdades y marginación.
Este tema es para nosotros fundamental en la búsqueda
de una sociedad justa que asegure la igualdad de oportunidades
para todos sus componentes. La estabilidad de un sistema
democrático y el correcto funcionamiento de la economía
de mercado, están en peligro cuando amplias capas de la
población viven la miseria, o cuando son muchas las personas
sin ocupación y sin perspectivas razonables. La eficiencia
de la economía de mercado será juzgada por su capacidad
de garantizar una distribución de la riqueza material
y del poder económico más justa que la de cualquier otro
sistema.
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| 15. |
Los individuos, en cuanto
ciudadanos libres, son los primeros y máximos responsables
de sus propias vidas y de su desarrollo a lo largo de
su existencia. Pero cuando, por causas que escapan a su
control, tales como enfermedad, invalidez, desempleo o
ancianidad, no pueden cubrir sus necesidades vitales,
es la sociedad a través del Estado la que debe asumir
la responsabilidad de la seguridad social y del bienestar
material de estos ciudadanos.
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| 16. |
La economía de mercado
atenta contra sus propios fundamentos cuando impulsa o
tolera un crecimiento económico sin prestar atención a
sus consecuencias ecológicas. El bienestar de una sociedad
es algo más que el mero crecimiento de su economía. Se
trata de un concepto estrechamente relacionado con la
calidad de vida, en el más amplio sentido de la palabra.
El desarrollo sustentable es el concepto que complementa
las estructuras de la economía de mercado con la protección
del medio ambiente. Donde se destruye la naturaleza y
los recursos naturales, no existen ya bases para la economía.
El control y los regímenes fiscales deben considerar estos
aspectos.
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| 17. |
Actualizar el concepto
de Federalismo. Expandiendo las economías regionales para
rectificar el actual esquema centralista y absorbente
que ha deformado el mapa económico del país. Establecer
una equitativa coparticipación impositiva que tenga en
cuenta en forma muy especial a las zonas productoras y
las de menor desarrollo relativo. |
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